Hoy os presento la experiencia de una mujer alcohólica que en la actualidad lleva ya varios  años de abstinencia

Esto que voy a contar, me lo he pensado mucho antes de hacerlo, pero lo que voy a hacer es por una sola razón y es que personalmente dentro de mí me esta haciendo mucho daño y siguiendo la sugerencia de un buen amigo y compañero lo voy a escribir.

Solo voy a pedir una cosa, que en memoria de los que no están y deberían estar que quien lea esto lo tome como una experiencia, se que me va a costar mucho soltar estas palabras, pero lo voy a intentar:

Ocurrió hace años, veníamos tres amigos y yo de Madrid, a pasar la noche vieja con mi madre y unos amigos de ella.

La verdad venia ilusionada porque llevaba un mes sin beber y sin drogarme, e iba a terminar el año sin beber, (de corazón que mi deseo era ese y lo deseaba tanto que era mi única ilusión.)

Llegamos a casa, mi madre había preparado una mesa y platos de comida que me gustaban, había sobre todo un plato que me a mí me encanta y era la tortilla de patatas, que ella era única como lo hacía.

También había un ponche que ella había preparado, yo empecé a tomar un trago y otro hasta que me tome la fuente entera (sinceramente yo no sabía que tenía alcohol, si lo sé no lo tomo.)

Empecé a colocarme al igual que mis tres amigos y esa noche mire la cara de mi madre y no se me olvidara jamás esa mirada.

Esa noche nos fuimos los cuatro en el coche colocados de todo (alcohol y drogas) íbamos a toda velocidad, era como el camino del infierno (un cúmulo de sentimientos y de sensaciones que a veces no se puede explicar con palabras) cuando íbamos con el coche a toda velocidad nos estrellábamos con un camión.

Recuerdo que había una foto de la virgen del Carmen y dentro a pesar de la poca lucidez en ese momento vi pasar una estrella fugaz y le pedí que ojalá saliéramos de esa.

Lo siguiente que recuerdo es que estaba en coma los dos que estaban atrás murieron en el acto y el que estaba conduciendo murió a los 6 meses (dios mío cada vez que lo recuerdo se me ponen los bellos de punta.)

Cuando yo estuve en coma viví emociones fuertes que ojala pudiera expresar con palabras, cuando hablan de ese túnel yo lo viví, se me acerco un hombre de blanco con barba y vestido de blanco y me llevo a dar un repaso a mi vida de arriba abajo

A veces pienso que ahora que soy consciente siento una impotencia increíble por todo lo que ha pasado y me ha sucedido.

Cuando viví esos momentos (a mí me gustaban las emociones fuertes pero esa creo que es la más fuerte que viví) vi la realidad de todo absolutamente todo.

Tenía el corazón destrozado por todo, no podía imaginar que el alcohol y las drogas me hicieran tanto daño a mí y a la gente que estaba a mi alrededor, de veras que en ese momento no sabía lo que hacía.

Solo podía pensar que si volvía a vivir, intentaría remediar lo que pudiese; pero me preguntaba ¿cómo lo hago? nunca nadie me explico cómo se podía pedir perdón y, aun hoy no he encontrado la respuesta porque de corazón no lo sé.

Hay cosas que no puedo decir con palabras, porque no sabría buscar las palabras perfectas para definir los sentimientos de ese momento. Si volvía a salir de ahí, volvería a dejar de beber y drogarme.

Cuando tuve la lucidez de volver a tomar contacto con la realidad, yo escuchaba todo lo que pasaba alrededor, pero yo no podía hablar.

Escuchaba a mis padres pelearse y se echaban las culpas de todo porque yo estaba en coma o por las desgracias, les escuchaba y me daban ganas de decirle cuatro cosas, sentía una gran impotencia, de veras.

Volví a despertar a los dos meses y sentí sinceramente que tenía que empezar a cambiar mi vida radicalmente. Pero hay cosas, momentos vividos que cuestan reparar.

Hoy por hoy llevo  años sin beber, no tengo ni la mínima parte de lo que tenía antes pero estoy saliendo sin beber y sin drogarme.

“Lo que quiero decir es que las drogas y el alcohol hacen mucho daño físicamente y psicológicamente, y te quitan lo que más quiere poco a poco y no te das cuenta hasta que estas metido hasta el fondo y ya no puedes salir. Solo puedo decir que la vida sin drogas es mejor, porque se siente y se vive. Quizás lo mucho que he aprendido es  que tengo un largo camino que recorrer y reparar muchas cosas, pero lo intentare poco a poco”.